Las niñas, de los padres

“Las niñas son más de los padres, y los niños de las madres”. Verdad absoluta de la sabiduría popular.

En los tres últimos años, mis chiquis han alternado épocas de papitis y de mamitis. Pero, en general, no diría que mi niña es de su padre, sino más bien al contrario. Si la llevo todo el día pegadita a mis faldas, me imita, me observa, y cuando sabe que estoy cerca, todo quiere hacerlo con “la mamma”. ¿Cómo era eso de que las niñas son de los padres?

Si algo he aprendido desde que puse una chiqui en mi vida, es que los niños no tienen un pelo de tontos, y desde que tienen pocos meses desarrollan sus instintos y talentos para su supervivencia. Si puede ser pegándose la vida padre, pues mejor.

Y para pegarse la vida padre, se pegan a su padre. Al árbol que más cobija. Al que le da una vida más fácil.

Igual caigo yo en el topicazo… pero tengo la teoría, confirmada por la experiencia, de que las niñas, que todo el mundo sabe que son más espabiladas que los niños (¿segundo estereotipo?), se arriman a su padre porque saben que lo manejarán mejor. Porque ¿quién pasa más cosas por alto y hace más la vista gorda cuando hacen alguna trastada? ¿Quién suele consentirlos más? ¿Con quién saben que conseguirán más fácilmente lo que quieran? ¿Quiénes son unos blandos? Los padres.

Habitualmente, vaya.

En mi familia, no. La blanda soy yo, y los chiquis, que me escanean con sus ojillos de corderito, lo saben. Sobre todo la chiqui, que como es mayor, ha tenido más tiempo de tomarme la medida y hasta intenta camelarme soltándome un “mami, estás muy guapa” cuando le interesa despistarme.

Así que tengo la hipótesis de que la preferencia de las niñas por sus padres, cuando la hay, no es un tema de géneros… Sino de conveniencias relacionadas con su calidad de vida. ¿Alguien confirma mi hipótesis?

padrehija

 

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